domingo, 11 de diciembre de 2011

Descubre quién ha sido tu mejor amante

Estás satisfecha con los amantes que has tenido? Tal vez el actual te parezca muy bueno porque no tienes con quién comparar. O que añores tiempos mejores pero no te decidas a cambiar porque más vale lo malo conocido… Te ayudamos a valorar sexualmente a tus parejas.


Es cierto que valorar lo bueno o malo que es un amate puede ser algo subjetivo, ya que lo que a ti no te va bien puede que a otra le encantara y viceversa. Sin embargo, existen unos estándares que cualquiera que se considere buen amante debería cumplir y que a ti te servirán para saber si lo que tienes en la cama podría mejorar.


Contesta sí o no a nuestras preguntas y descubrirás si tu actual amante aprueba con nota o suspende frente a tus anteriores parejas. Ah, tú también puedes hacer este test para saber si estás a la altura…







Los preliminares

Tu amante o ex amantes ¿se tomaban tiempo en acariciarte, besarte, estimular tus zonas erógenas, recorrer tu cuerpo con las manos hasta que tenías que ser tú quien le pidiera que te penetrase? ¿Siempre llegabas muy excitada al momento del coito? O por el contrario ¿tu amante apenas te toca y va directamente a la penetración, lo que da como resultado que a veces tú no puedes llegar al orgasmo porque no estás lo suficientemente excitada?



¿Su placer o el tuyo?

¿Quién suele llegar primero al orgasmo y por qué? Si eres tú y eso es debido a que él se esfuerza la máximo por aguantar hasta que tú lo consigas, por estimularte todos los puntos erógenos posibles para ayudarte y porque si tú no lo consigues él no disfruta tanto, tu amante es un diez. Pero si suele ser él quien llega primero porque no espera a que tú lo consigas, porque no aguanta demasiado o tu orgasmo no parece importa demasiado, tu amante es demasiado egoísta. Y si encima eres tú quien hace todo el trabajo para él, responde un NO rotundo a esta pregunta.







¿Conoce tu cuerpo?

¿Es decir, se ha molestado en saber cuáles son tus zonas erógenas, con qué intensidad y de qué forma te gusta que te acaricien? ¿Sabe si te gusta más el sexo oral que la penetración? ¿Se para en tu clítoris y sabe dónde está tu punto G? ¿Le gusta recorrer tu cuerpo antes de hacer el amor? Si la respuesta es sí, tienes o tenías un amante entregado.



¿Se preocupa por ti?

Es decir, ¿está pendiente de si algo te disgusta o te duele, de si estás cómoda y estás disfrutando? ¿Comprueba que la lubricación sea buena, busca almohadones y te pregunta cómo estás? Hasta se preocupa por el lugar la decoración… O por el contrario ¿le importa poco que a ti no te esté gustando, que el lugar no sea agradable, que te duela o estés incómoda?







¿Te hace sentir guapa?

No sólo nos referimos a si te dice piropos y cosas bonitas que te hagan sentir deseada y especial, sino si es consciente de tus pequeños defectillos o complejos y te ayuda a superarlos. ¿O es de ese tipo de hombres que cuando te ve desnuda te dice que tienes celulitis o te sobran unos kilos?



Juguetes X

Muchos hombres que se las dan de buenos amantes se vienen abajo ante la presencia de un competidor, es decir, de un vibrador. Si tampoco ha utilizado nunca juguetes o accesorios eróticos y se muestra reticente a hacerlo, no puede sobrepasar el aprobado. Si por el contrario tu amante sabe cómo utilizar juguetes o al menos está dispuesto a probarlos, si no se siente intimidado por tu vibrador y está encantado de que tú disfrutes, estás frente a un amante poco egocéntrico pero seguro de sí mismo, una gran combinación.







Cultura sexual

¿Tu amante conoce la anatomía femenina y masculina, sabe cómo disfruta una mujer, ha leído libros o se ha interesado por aprender más sobre sexualidad femenina? ¿Ha leído o practicado el Kama Sutra o es de los que siempre lo hacen en la misma postura? ¿Sabe que a un hombre, aunque sea heterosexual, también puede disfrutar del placer anal? Si es un hombre que se informa sobre sexo, y no precisamente viendo pelis X, tienes a tu lado a un amante instruido.



Pasional

Una cualidad indispensable en todo buen amante es ser pasional y ardiente, tanto dentro como fuera de la cama. ¿Tu pareja es de los que te hacen el amor a cualquier hora y en cualquier lugar, de los que te comen con los ojos antes que con la boca, de los que te proponen planes en los que el sexo es el ingrediente principal? O ¿es de los que sólo lo hacen en casa, en la cama y sin dar grandes muestras de emoción?



¿Cuántas veces?

Si has pasado alguna noche entera haciendo el amor con alguien, puedes considerarle un buen amante. Si es algo que ocurre a menudo, aunque ya lleváis tiempo, es un súper dotado y además le encantas. Pero si no puedes recordar ninguna noche memorable y ni siquiera soléis repetir más de una vez… tu pareja no destaca precisamente por su vigor.



¿Se viene abajo?

Cualquier hombre puede sufrir un“gatillazo”, sobre todo cuando le gusta mucho una mujer y tiene miedo a o dar la talla. Pero si esto ocurre a menudo, si sus erecciones no son muy frecuentes, largas ni buenas, seguramente no tendrás el sexo más espectacular de tu vida. Pero el problema más grave es que ni siquiera sea capaz de hablar de ello ni buscar soluciones, o sean de los que ponen excusas para no hacerlo.



El 'momento después'

¿Cómo se comporta después de hacer el amor? ¿Te llena de besos, te dice que ha sido increíble, te mitra a los ojos y te dice que te quiere? Aunque no sea verdad, al menos tienes a tu lado un amante ‘profesional’. Pero si es de los que se despegan inmediatamente, se levantan corriendo de la cama o empiezan inmediatamente a roncar, no llegan ni al aprobado…



Cortesia Terra

sábado, 3 de diciembre de 2011

¿Cuánto afecta el sobrepeso a la sexualidad?

La vida sexual de una pareja es uno de los factores determinantes para fijar compatibilidades, lograr una sana estabilidad e incluso obtener una buena salud física y emocional que se reflejará en todos los aspectos de la relación. ¿Pero qué sucede cuando uno de los integrantes de la pareja es una persona con obesidad? ¿De qué forma puede llegar a afectar su rendimiento sexual?




'El sobrepeso y la obesidad también tienen un efecto directo sobre la seguridad emocional, y en el desempeño sexual del paciente. Quienes sufren de este problema, en un alto porcentaje son mujeres, generalmente tiene un deseo sexual disminuido. No quieren ser vistas, apagan la luz y no disfrutan el sexo con la misma intensidad' comenta el Dr. Raúl Morín Zaragoza, Fundador de la Academia Mexicana para el Estudio de la Obesidad (AMEO).



El especialista Morín también agregó que 'otro impacto importante en la sexualidad y la vida de pareja se refleja en la fertilidad, ya que el hombre con obesidad sufre de oligoespermia, esto significa que posee un bajo número de espermatozoides lo que afecta la posibilidad de un embarazo. Por otro lado, en las mujeres con un notable exceso de peso, sus periodos de ovulación se vuelven irregulares, dificultando el planear la concepción de un hijo'.



Pero no todo son malas noticias. Siempre existe la posibilidad de un cambio positivo. Para proteger su salud, es importante que quienes sufran de sobrepeso u obesidad acudan con un especialista para su diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado, lo cual implica ejercicio, alimentación equilibrada y un buen descanso.



En caso de requerir el apoyo de un tratamiento farmacológico, es recomendable que este tenga el respaldo de un laboratorio reconocido por su experiencia en esta área de la medicina.



Cuando el paciente empieza a perder kilos y se acerca a su peso ideal, su apetito sexual aumenta de manera natural, ya que se siente más atractivo, con más energía, y eso se refleja en la frecuencia y la duración de los encuentros sexuales. En el caso de las mujeres, sus periodos se regularizan y tienen una mayor resistencia y por consecuencia, un mejor desempeño físico.



De acuerdo con las estadísticas oficiales, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del 2006, México ocupa el segundo lugar en obesidad en el mundo después de Estados Unidos.



La expectativa de vida para una persona con sobrepeso es 7 años menos del promedio. Asimismo, la obesidad también tiene una serie de comorbilidades que afectan el sistema cardiovascular, los pulmones, el sistema digestivo y el sistema inmunológico.

Cortesia Terra